La bipolaridad se descubrió durante una licencia de maternidad

Una mamá de un bebé recién nacido; ojerosa, cansada, irritable, adolorida, inconsolable y desastrosa entra al consultorio del pediatra para su cita de revisión. El pediatra nota el estado de demacración de la mamá y le pregunta si se siente bien, ella le responde que se siente un poco cansada pero que es normal dado los recientes cambios de su vida. Pero, la respuesta que pensó esta mamá, fue otra.

De pronto contarle que anoche fue la noche número 33 que no ha pegado ojo por más de 3 horas. Que el bebé no la deja ni bañarse bien. Que tampoco le ha bajado mucha leche y eso hace que llore de hambriento, que le ha tocado entonces darle tetero, aún cuando se prometió a sí misma que iba a hacer lactancia exclusiva, y que eso la lleva destrozada. Eso, sin mencionar el dolor que aún siente en sus pechos -que aunque insoportable- no la detiene de seguir amamantando a su bebé. Y que cada vez que le pide teta, ella se la da sin negar, y que nadie ve las lágrimas que brotan de sus ojos mientras eso pasa, ella se aguanta el dolor.

Por otro lado, quisiera comentarle también que a pesar que todos le dicen que debe comer bien porque de eso depende la leche que le de al bebé -que por cierto, es bullshit, no tiene NADA que ver- ella no tiene apetito y come por no seguir bajando de peso de la manera alarmante como le está sucediendo. Que las naúseas que no le dieron durante el embarazo, le dieron ahora en las madrugadas y eso le mantiene el estómago revuelto todo el día.

Ni loca le contaría que se siente horrible, que la panza nada que vuelve a su estado anterior y que no es capaz de verse en el espejo desnuda sin soltar una lagrimita de nostalgia, recordando que -aunque no atlético- su cuerpo mantenía cierta armonía que la hacía sentir bien. Que no se siente ella, que está perdida entre pañales, popó, lactancia, teteros, baños, cuidados y momentos de alegría indescriptible que si, obvio que compensan todo el esfuerzo, pero no la ayudan a reecontrarse. Lo único que la hace sentir ella es su cabello, ese nunca la decepciona, está brillante y lindo, como la mayor parte del tiempo.

Tampoco le va a decir lo mala madre que se sintió aquella vez que por estar quedándose dormida en la mecedora, acostó al bebé en su cuna -muy pronto, porque acababa de comer- y a los pocos segundos lo que escuchó fueron sonidos de terror; cuando saltó a la cuna a ver, no sabía qué hacer mientras la leche salía a borbotones por las fosas nasales y la boca de su bebé. La imagen más aterradora que jamás había visto en toda su vida, ella sólo pudo gritar aterrorizada “paaaaaapiiiii, ayúdaaameeee!!!” y fue el abuelo pediatra quién manejó la situación y auxilió a su niño. Después, cuando ya todo estaba en orden y cargó a su bebé muy pegadito a su pecho hasta que se quedó dormido, salió corriendo a encerrarse a llorar al baño para que nadie la viera. Ese día… fue que conoció lo que verdaderamente es el miedo y el terror.

Ni loca se atrevería a contarle todas esas cosas, porque hay un código implícito entre las mamás primerizas que lo prohíbe! El código de no contar el lado feo, maluco y enloquecedor de esos primeros meses de maternidad. Nadie ha visto el bendito libro, ni mucho menos lo ha leído pero ninguna mujer suelta eso, ninguna es capaz de decirle a una mamá embarazada lo que le viene, la pregunta es ¿por qué? En serio que yo lo hubiera agradecido. A ver dígannos todo: hay momentos que quieres tirar la toalla, que te sientes horrible y deprimida, que no te encuentras, que no te hayas; que sientes que te quedaste en aquella habitación de la clínica y que no regresaste a tu casa. Cuenten TODO, no sólo las partes bonitas.

Esta mamita no puede evitar sentirse triste, demacrada, inconforme, muy torpe, a veces hasta inútil (porque es que los primeros días después de una cesárea uno es como de porcelana a los ojos de todos), más retraída, algo tímida y por favor no hablemos de la intimidad! Todos estos sentimientos estallan y la batalla campal más grande se desarrolla en tu mente ¿En qué me metí?, ¿Si lo estaré haciendo bien?, ¿El bebé me querrá?, ¿Sabe acaso todo lo que me cuesta esto?, ¿Cuándo me voy a dejar de sentir así?, ¿Cómo sabré si también me ama?, ¿Sabrá que soy su mamá y daría la vida por él?

Lo que esta mamá no sabe, es que muy pronto, una de esas mañanas en que se despierta más cansada, más ojerosa, más irritable, más adolorida, más inconsolable y más desastrosa que nunca; ese día, su bebé le tiene preparada toda una sorpresa que la va transportar enseguida al otro polo. Ese polo lleno de felicidad  incontenible e indescriptible; de dicha, de éxtasis, de no podérselo creer, de relajación absoluta, de paz, de gozo, de ver que absolutamente todo vale la pena porque es por él. Esta mamá no sabe que va a conocer la bipolaridad, mucho menos cuánto la va a adorar, porque a pesar de estar como zombie todo el día, se sentiría más viva que nunca. Todo porque uno de esos días su ángel, su pedazo de cielo, su ternura, su alegría, su emoción, su todo en este mundo, su bebé de sus entrañas… Le regalaría SU PRIMERÍSIMA Y UNIQUÍSIMA PRIMERA SONRISA.

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Para luego, por supuesto, ponerse a llorar otra vez pidiendo teta.*

*Vuelva a leer desde el comienzo, que el ciclo comenzó otra vez.

 

9 thoughts on “La bipolaridad se descubrió durante una licencia de maternidad

  1. Ali, que buen articulo… en eso consiste el rol de madre en improvisar nuestra vida caoticamente hermosa al lado de la bendición que nos ha regalado Dios. Esperaré tu próximo articulo, un abrazo 🙂

  2. Ali hasta hoy lo leí. ..exactamente me pasó lo decla leche por la nariz lo estaba yo ahogando porque sola lo que hacia era hecharle agua y aqui en USA ni una vecina pero oh sorpresa salí a la calle y desde un balcón una colombiana me ayudó y me dijo es normal en los bebés y lo quecdebes hacer es golpiarle su espaldita y ya … y yo por dentro brutaaaa claro cuando uno esta comiendo y se siente atorado dice dame un puño por la espalda.opps empezaré a leerte solo hoy descubri tus artículos

    1. Hola nena! Si! Eso da mucho susto, terible! Me alegra que me leas, entre mamitas nos podemos ayudar compartiendo las experiencias. Cada martes publico uno nuevo, también le puedes dar seguir y te envía un correo cada vez que publico algo. Besitos y feliz año!!

  3. Le escribo hasta ahora pues hace poco fue que descubri este escrito que en principio me encanto hasta el momento en que usa tan a la ligera el término BIPOLARIDAD

    Ser BIPOLAR duele, ser BIPOLAR te hace envidiar la normalidad de los demás, ser BIPOLAR y decirlo implica soportar que te minimicen gracias a los incontables chistes y malos usos del término durante décadas, soportar que hasta se use como adjetivo para una mujer que sencillamente es indecisa.

    Entonces NO, la BIPOLARIDAD NO SE DESCUBRIÓ EN UNA LICENCIA DE MATERNIDAD, usted querida mamá primeriza lo que descubrió y describe en su post es la fuerza del amor de una madre, que a pesar de todo lo difícil que es la nueva vida que está llevando y que nadie le explicó, el ver esa sonrisa de su hijo por primera vez no la deja desmoronarse.

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