Los gastos que toda primeriza CREE que necesita hacer

Es cierto que nos emocionamos y queremos comprarles de todo para estar “preparados”, pero en serio que hay cosas que uno se pasa. Pero es sólo un tiempo después que uno hace el gasto que caemos en cuenta que la embarramos. Aquí les presento algunos propios, otros que escuché por ahí y otros… otros.

Quiero dejar claro que mi intención no es convencerlos de no hacer estos gastos(a los que están en esos planes) Mi único propósito es burlarme de mí, de mis argumentadísimas ingeniudades y -porqué no- de mi queridísimo esposo cuando íbamos a ser papás. A los que están apenas comprando, de pronto les servirá de guía. A los que ya lo vivieron, se reirán un poquito. Siéntanse libres de hacer sus aportes. Anoto: cualquier parecido con su realidad, es pura coincidencia.

El coche.
El coche de Elías está guardado en el depósito desde hace un buen tiempo y la verdad, no lo he extrañado. ¡Jamás pude usar como se debe ese artefacto del demonio! Si iba sola, prefería llevar a Elías cargado porque no sabía ni cómo cerrarlo ni cómo meter semejante camastrón en nuestro baúl. Un día tuve el atrevimiento de hacerlo y de la frustración de no poder cerrarlo casi lo dejo en un parqueadero de un centro comercial. Cansado del chéchere ese compramos un paseador de 80mil pesos, súper ligero y súper fácil de usar: santo remedio.

La silla/columpio/mecedora.
Si me preguntan si fue útil, les diré que por un corto período de tres meses lo fue. Una vez Elías se dio cuenta que podía moverse, buscaba la forma de bajarse de ella y se convirtió entonces en un artículo peligroso que ya no queríamos ver más. Sé de muchos que les ha gustado y la han usado bastante, pero cada niño es un mundo y al mío no le funcionó.

El monitor de última tecnología
Sensor de movimiento para debajo del colchón, que detecta si el bebé no se ha movido (o respirado) en 10 segundos y empieza a pitar. Sensor de temperatura.  Luz nocturna.  Unidad paternal portable y recargable. Indicar de fuera de alcance. Sensibilidad ajustable. Indicador de  batería baja: El aparatito lo tenía TODO. Su precio lo reflejaba. Sólo les diré que el sensor de movimiento de debajo del colchón demoró 10 segundos allí y ni más. El uso del  monitor se limita a la temperatura (que viene por defecto) y al sonido, funciones que tiene cualquier otro producto, y por la mitad del precio.

La almohada contrareflujo
Ese cojincito que va de alto a bajito que hace que nuestro bebé duerma con el cuerpo inclinado, lo que ayuda a que la lechita no se le devuelva del estómago . Que pueden comprar por un ojo de la cara es una reconocida tienda de productos de bebé local, cuyos precios nos hacen dar un mini infarto. Si que es necesaria, hay que tenerla, pero no debe costar tanto. ¿La nuestra? Papá tomó una espuma de relleno de un cojín, la gastó de un lado, la colocó debajo del colchón de Elías y santo remedio. Elías dormía inclinado y jamás sufrió de reflujo, gracias a Dios.

Zapatos
Un ser humano en promedio aprende a caminar cerca del año de edad. Antes de eso, no le veo utilidad a los zapatos. Por muy lindos que se vean, no son útiles. Con dos o tres pares para toda esa temporada de brazos es suficiente. Los zapatos no son necesarios antes de que empiece a dar pasitos, y en esa etapa es mejor que caminen descalzos. ¿Yo? No compré ni medio, Elías iba de medias a todos lados. Le compré el primer par (útil) ya casi el año que caminaba relativamente bien.

Cojín de lactancia
De nuevo, en alguna reconocida tienda a un precio escandaloso. ¿El mío? Lo conseguí a la mitad del precio en un almacén de productos de decoración para el hogar. A mi me fue muy úitl porque era muy torpe para mantener a Elías en brazos mientras lo amamantaba. También lo pueden mandar a hacer, por aquí les dejo una guía.

Chupo
Nosotros sobrevivimos sin chupo. Es mejor que no lo usen, pero si están frustrados y cansados de tanto llanto, úsenlo con moderación. El chupo es una dependencia impuesta e innecesaria que le inventamos a los bebés. A los ocho meses el papá de Elías cansado lo usó unas cuantas noches cuando se despertaba, pero terminé con esa mala costumbre cuando boté los tres chupos que nos habían regalado. Por supuesto que me tocó a mi la lidia, pero mi hijo se libró de eso.

El protector de pezón para lactancia.
Así como lo leen, ¡existe! Una Alicia demacrada, con los pechos vueltos nada, llorona y angustiada lo pidió. Un esposo preocupado salió corriendo a comprarlo. Alicia se lo puso, intentó amamantar con el artefacto y no sirvió para nada. No lo compren, fin. Todavía no logro explicarme un pezón de ese tamaño, ¡es enorme!

Compotas hechas.
¿Qué tan dificil puede ser machacar/macerar un mango, una manzana, una fresa, una pera o cualquier otra fruta? En serio que no lo es, no compren compotas hechas, mejor las hacen uds. Le ahorras a tu bebé muchos químicos, recuerda que lo mejor es lo natural.

¿Lo indispensable? Por supuesto que hay una lista para eso. Aquí les tengo la mía.

  • Crema para pezones.
  • 10-15 bodycitos.
  • 7-8 pijamas. (Les aconsejo las que traen cierre, esas de botones son desesperantes)
  • 4 Pantalones suaves y sin corredera.
  • Manta gruesa y una delgada.
  • Silla del carro (yo la usé a partir del tercer mes)
  • 4 teteros (si no puedes amamantar exclusivamente)
  • Ropa de maternidad cómoda para tí.
  • Colchón corral (ese que trae es inhumano).
  • Pañales, muchos pañales.
  • Pañales de tela.
  • 2-3 toallas
  • Juguetes que suenen.
  • Crema del pañal.
  • Fundas para el colchoncito.

¿Alguna otra que uds quieran compartir?

 

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