10 cosas que NO hay que decirle a una embarazada

* La imagen de cabecera tomada de Papa 2.0

Una mamá primeriza embarazada es más vulnerable e indefensa que una mujer con las uñas recién pintadas. Cada día le tiene miedo a algo nuevo: los zapatos altos, las escaleras, el borde del escritorio que pega con la barriga, algunas comidas, en fin. ¿En serio es necesario asustarlas más? Yo creo que no, deberíamos apoyarlas, animarlas y escucharlas.

Una muy buena amiga mía se enteró hace poco que estaba embarazada. (¡Felicidades de nuevo, linda! ¡Esto es lo mejor que le puede pasar a una mujer, estoy muy feliz por uds!) Me dice que no lo ha compartido con muchas personas y ya ha recibido comentarios inapropiados que la han hecho sentir mal. “De eso nunca te va a faltar” le dije. “En cualquier momento que uno lo comparta, algo se inventan.” 

Hay gente de gente y siempre se lucen, hacen esos comentarios que nos hacen sentir aún más vulnerables y que de paso nos traen más dudas que respuestas en este nuevo estado del que no sabemos absolutamente nada. Algunas son tan increíbles que hasta risa nos dan, les compartiré algunas pero creo que son interminables.

1. ¡Ay, pero no se te nota! ¿Segura que el bebé tiene un tamaño normal?
 Mi pancita fue muy peque y mucha gente criticaba eso. Si, lo criticaba. Cuando nació Elías -grande y gordito- fue que dejaron de molestar. Yo no soy caderona, pero mi barriga fue bastante pequeña, en realidad no sé en qué va eso. Yo creo que fue un regalo de Dios porque soy muy floja y si hubiera tenido panza grande me hubiera quedado acostada desde el 4to mes. 

2. ¿No has tenido náuseas? ¡Apenas estás en el segundo mes, todavía pueden darte!
Mejor ni les digo la protagonista, es increíble, pero así de crueles pueden ser las mujeres. Esa mujer debe estar llena de odio en mi contra para desearme semejante cosa. No le respondí nada, el fresquito de un embarazo tranquilo mata cualquier comentario inútil como ese. Claro que yo sabía que los de ella fueron un calvario, y por eso vive deseándole el mal a cualquier preggy que se le cruce.

3. Ya te ves diferente, tienes cara de mamá. (WTF?!)
Jamás entendí qué diablos significa eso. Seguro es que uno está muy gordo de cachetes y pareces que en lugar de embarazada, te vieras como que te comiste al bebé. ¡No digan eso, por favor! Suficiente tiene una con saber que está subiendo un kilo cada mes (en promedio)  ¡dígannos otra cosa! Por ejemplo que nuestro cabello está más brillante, que la piel de la cara se nos ve muy linda, que ni siquiera se nos notan los 10 centímetros adicionales de cadera, mucho menos la cara de cansada si hemos dormido mal o hemos tenido maluqueras, que nos vemos radiantes, bellas, frescas, etc. Hay tantas cosas lindas que decir.

4. Aprovecha ahora y duerme lo que puedas.
Pues ya he hablado inagotablemente del tema. El sueño no es una cuenta de ahorros. Fin.

5. ¿Y si fue planeado?
“Ven te paso mi control de ciclos menstruales y dedúcelo tu mismo” ¿En serio? ¿Cómo se les ocurre preguntar eso? A menos que te esté diciendo que el hijo es tuyo o de tu novio/esposo, eso no debería ser en absoluto relevante. Además, siendo una mujer casada con más de dos años de matrimonio, no es que fuera TAN sorpresa.

6. Mi amiga demoró 24 horas en trabajo de parto…
Y todas esas terribles historia de partos tortuosos, cesáreas dolorosas y recuperaciones que han durado más de tres  semanas llenas de dolor. “Yo no me pude sentar bien por meses!”  Uds no se imaginan todos los miedos que una siente en ese estado. No es nada bueno decirnos que la epidural duele más que un elefante nos pise el dedo chiquito del pie.

7. ¡Ahora tienes que comer por dos!
No, no tienes que hacerlo. Tu cuerpo tomará lo mejor de tí para tu bebé. ¿Hay que cambiar los hábitos? Si, claro. Comer más verduras, pescado, frutas y alimentos que te hagan bien. Bájale a la comida chatarra y si tienes mucho antojo, hazla en casa. El tema es comer mejor, no comer de más.

8. No comas esto porque esto otro.
¡Además, hay cosas que en la sabiduría popular son prohíbidas! Recuerdo que mi embarazo fue en la época del mamón. Una señora -al ver las dos bolsas vacías que me comí en menos de media hora- me dijo “No comas tanto mamón, el bebé te va a salir baboso.”  Mi cara de felicidad cuando le mostré a Elías que nació y siguió por meses sin ser “baboso” no tuvo precio. 

9. “A mi me creció el pie, me subí una talla con cada embarazo.”
(Mi cuñada me va a adorar cuando lea esto. Te quiero, linda.emoticones5 ) Cada vez que me lo decían me reía en mi interior y fueron muchas, así que le debo muchas risas. Señoras, los pies se hinchan porque retenemos líquidos y se engordan si subes mucho de peso. Un pie más gordito no va a caber en la misma talla que usabas antes. Yo era talla 6, y ahora soy talla 6, sigo usando los mismos zapatos pequeñitos de antes. Fin.

10. ¿Es el primer hijo de los dos?
Nada que decir. La mesera que nos conocía desde siempre ,nos lanza esa pregunta y si no fuera porque estábamos embutidos con la comida en la boca, ella recordaría mi respuesta igual que yo recuerdo su estúpida pregunta. En serio, ¿qué clase de pregunta es esa? 

*Los marcados en rosa son casos reales, me pasaron a mí.

Espera en mi próximo post: “10 consejos – que no me pidieron – a las mamitas embarazadas.” 

firma

4 thoughts on “10 cosas que NO hay que decirle a una embarazada

  1. Se que soy culpable no solamente de eso, puedes anotarme en otro par, pero en mi defensa diré que muchos de los comentarios que la gente te hace, no son con mala intención, quizás sea solo falta de tacto. Es más bien el interés por compartir experiencias entre mujeres. Como cuando vas al cine y a otro le aburrió la película que a ti te impacto. Recuerdo una pregunta que me hizo una anciana amiga de mi suegra, que conocía perfectamente bien a mi esposo. – “… Y de quien es la barriga? Guau! Te juro que tuve ganas de matarla. Eso sí es malintencionado. De todas maneras que se sepa públicamente que pido disculpas por mi falta de consideración. Y orale te sigo amando.

Leave a Reply