10 señales de una mala niñera

 

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Todas y absolutamente todas las mamás hemos tenido problemas con una mala niñera. ¿Cuáles? Pues hay para escoger: incumplimiento, ausentismo injustificado, mala preparación de alimentos, negligencia, atención dispersa, malas respuestas, mentiras y en el PEOR de los casos un posible maltrato a tu hijo (¡para matarla!)  He aquí varias señales para identificarlas.

1. No se presenta a la entrevista inicial.
Parece tonto que mencione esto pero lo hago por lo siguiente: llevo más de tres semanas sin niñera y he llamado a más de 33 mujeres para entrevistarlas. De esas 33 se han presentado CERO, si CERO. No soy la única a la que le ha pasado, tengo amigos que están pasando por lo mismo. Lo increíble es que uno de ellos llamó de nuevo a la señora para ver qué le había pasado: ERROR. Sino fue a la entrevista inicial, ¿qué puedes esperar de ella ya contratada?

2. El niño ha tenido accidentes que se pueden evitar.
Llegas del trabajo y encuentras a tu hijo (no una sola vez, hablo de un fenómeno recurrente) con un golpe en la cabeza. ¿Su respuesta? “Ay, estaba corriendo y se cayó.” ¿Y dónde carajos estaba ella? ¿Quién dijo que un loquillo de dos años se le deja solo?  ¿Qué era más importante que atender que a él? ¡Lo hubieras dejado en un lugar seguro!

3. No te da detalles sobre lo ocurrido durante el día.
Lo que el niño hace cuando está con la niñera no debe ser un secreto para nosotras sus mamás. Al llegar casa, después de un día sin tu hijo, es normal que quieras saber detalles de las actividades que hizo. Si ella se limita a contestar “Bien” así sin ningún detalle o repitiendo como loro cuando tu dices “Fue al parque, comió arroz, tomó jugo, hizo garabatos en el papel.”, entonces hay que prestarle atención al tema y averiguar qué hay de fondo en eso. O ella no es buena para comunicarse o no te quiere responder y ninguno de los dos casos es adecuado para ser niñera.

4. No sigue instrucciones, frecuentemente.
– El niño tiene crayones, hoy puedes ponerlo a pintar.
– Allí le tenemos unas imágenes con palabritas para que se las enseñes.
– Hoy por fa, vamos a empezar el entrenamiento del baño.
– Vamos a probarle esta nueva verdura/fruta.
Todas las instrucciones dadas, resultado: CERO. No hacen nada de eso, ellas se limitan a tenerlo entretenido en cualquier cosa que no las moleste a ellas y ya. Es un tesoro si encuentras una que de verdad se siente a enseñarle algo, ¡no la dejes ir!

5. Llega tarde, MUCHAS veces.
La impuntualidad parece ser peste entre ellas. Las que se van todos los días quizás son el peor dolor de cabeza porque para que lleguen a las 7am tiene que llover para arriba. Las que se van cada ocho días: todos los lunes tienes el mismo problema. Las que se van cada quince: pues el dolorcito se te vuelve menos frecuente. Pero cualquiera de los casos, hace un caos en tu casa. No es que tú te puedas dar el lujo de llegar todos los días tarde al trabajo, ¿verdad?

6. Se niega a usar uniforme.
Hace poco fui calificada de “elitista” por ser partidaria de que las niñeras usen uniforme. Mis razones son dos y son muy sencillas:
a. Atuendos exóticos.
Estas mujeres están convencidas que vinieron a conquistar a su lugar de trabajo. No, no quiero mostronas, ni tampoco que haya un par de pechos exhibidos en MI casa (aparte de los míos, claro está), mucho menos salir uno a la calle mientras ella va con leggins blancos y/o transparentes e hilo rojo. NO.

b. Seguridad.
Contrario a lo que algunos puedan pensar, no se trata de diferenciar a la gente “decente” de la que no lo es. Que yo sepa hay mucho indecente por el mundo vestido de saco y corbata. Se trata de identificar si es familia o no del niño en esos casos que uno puede ver un comportamiento anormal; por ejemplo en un parque, una fiesta o un centro comercial.

7. No juega con el niño.
Se supone que para ser niñera deberían gustarle los niños, de no ser así se pudo haber dedicado a otro oficio. Una niñera que no es capaz de sentarse a jugar a los carritos o a correr jugando a la pelota con el niño o hacer algún juego de rol no merece ni siquiera ese título. Hay que jugar con ellos, hablarles, darles confianza. ¿Cómo espera ganárselo entonces?

8. Malas contestaciones.
Ella no es tu hijo adolescente rebelde que contesta mal cuando no le das un gusto, ni mucho menos tu niño pequeño que hace berrinches cada 2X3. Y ni siquiera a tus hijos les toleras malas respuestas, mucho menos a ellas.

9. Un mínimo mal presentimiento tuyo.
De pronto no te gustó una mirada que hizo. Quizás viste un comportamiento raro. Incluso tu mismo hijo ha actuado raro desde su llegada. Si tienes dudas, confía en tu instinto y dile que se vaya y busca a otra. Yo sé (y además lo estoy viviendo) el caos que significa quedarse sin estos personajes pero es mejor prevenir que lamentar.

10. El peor de los casos: el niño maltratado.
El maltrato es muy obvio: golpes inexplicables, moretones, miedo por parte del niño, etc. Por el bien de la susodicha, ¡espero que esto no me pase nunca! Realmente no me importaría pagar cárcel por mechonear y patear a la vil criatura que se atreva a poner un dedo sobre mi hijo. Esto es intolerable y a la primera vez deberías sacarla de tu casa y después… bueno, eso depende de ti.

Uds no me preguntaron pero creo que uno de mis mejores consejos para ellas es condicionarles la contraseña del WIFI de la casa.

Y a uds, ¿qué maravillas les han tocado?

PD: Todo esto me hace valorar al infinito la hermosa labor de supervisión de mis papás (porque ni crean que lo dejo solo con la niñera) les contaré un poco en mi próximo post “Ángeles llamados Abuelos.”

 

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