¿Cómo hago para que deje el pañal?

No crean que este post tiene una fórmula mágica para que los niños dejen el pañal, de hecho, no creo que la tal fórmula exista. Pero en internet hay un sin número de posts al respecto que te hacen una guía básica de 10, 20 o 30 pasos que aseguran que tu hij@ dejará el pañal incluso en un solo día. ¿Un solo día? Ok, allí si me río porque el dejar el pañal es un proceso de aprendizaje que toma tiempo y no exactamente 24 horas.

Y si, resulta que andamos en ese proceso de enseñarle a Elías a dejar el pañal y no les miento, ha sido un proceso difícil. Cuando creo que hemos avanzado, pasa algo que no me espero y siento que volvemos a empezar. El consejo más frecuente de todos los artículos es que hay que tener paciencia y manejar la frustración, pero en realidad no es SU frustración, es la MÍA.

Y entonces lo primero que te recomiendan es tener paciencia ¿Paciencia? Si, y mucha. Y no paciencia para evitar que regañes a tu hijo y que -de pronto- llegues a hacerlo sentir mal (porque voy a asumir que ninguno de uds llegaría a ese punto) sino con uno mismo, como mamá/papá. Muchas veces podemos sentir que no somos capaces de enseñarles, que hemos agotado recursos, que ya no sabemos ni qué más inventar y hasta nos preguntamos cómo pudimos aprender NOSOTROS mismos a ir al baño, ¡qué gran trabajo tuvo que haber hecho nuestra mamá! Pero ánimo, que no haya bajón que nos aparte de la meta.

Y como todo tiene su lado bueno (y divertido, si está relacionado con niños) otra recomendación es andar encueros. Si, encueros ¿Y qué es más divertido que ver a tu hijo corriendo por la casa libremente sin nada encima? Su risa contagia hasta el vecino y resulta un juego muy entretenido perseguirlos por la casa, es muy jocoso verlos sentirse tan libres y desinhibidos. Pero si, es claro que hace mucho más fácil la tarea, no hay tanta ropa que quitar del medio, teniendo en cuenta que el tiempo apremia cuando un pequeñito dice “pipí”. Hasta ahora lo había intentado sólo en bóxer y ya tenía pensado comprar de esos pañales de entrenamiento, pero voy a seguir el consejo, Elías andará encuero y ya les contaré de su efectividad.

Cuando tienes hijos tu percepción del tiempo cambia. Puedes durar horas viendo cómo una hormiguitas llevan su comida y te parece el tiempo mejor invertido del mundo. Con los niños, el tiempo se traspone y lo importante es disfrutarlo. Así que un fin de semana encerrados en casa haciendo entrenamiento de ir al baño NO es un malgasto, es una inversión. Ellos tienen su propio tiempo y nosotros debemos respetarlo, porque el hijo de tu amiga haya dejado el pañal al año, no quiere decir que el tuyo también lo hará. Quizás le tome un poco o mucho más tiempo, ¿y qué? Y a las personas que ya te presionan insistiendo que “ya es hora”, sólo ignóralos. Ni que fuera su bolsillo desangrándose a favor de Huggies, Winny o Pequeñín.

Una palabra muy importante: motivación. No se trata de dar regalos cada vez que avisen o que logren ir solitos. Se trata de reconocer su esfuerzo y de animarlos a continuar. Así como también animarlos cuando fallen y ponerles claro que todos podemos equivocarnos, que no hay nada de malo en eso y afirmarles que es posible intentar tantas veces sea necesario. Siempre podemos lavar un pantalón, secar el piso, cambiar la ropita mojada, limpiar una silla y seguir alentando a nuestr@ niñ@ grande. “Estamos juntos en esto pequeñ@, mi bolsillo es el primer interesado, creéme.”

Un personaje muy famoso e inteligente dijo alguna vez “la mejor forma de enseñar no es el ejemplo… es la única” Y teniendo en cuenta que este señor se ganó un nobel con toda la parafarnalia, pues hay que seguir el consejo. Una idea es gritar a los cuatro vientos que tienes chichí , hacer que tu hij@ lo note y en lo posible te siga (y te acompañe DENTRO del baño, por supuesto) irás despertando su curiosidad y como ellos imitan TODO, será una manera muy efectiva de enseñarles. Piensa que la extravagancia de ahora tener público hasta en el baño se traducirá en cientos de miles de pesos ahorrados y la sencillez de no tener que estar cambiando pañales a cada rato. No está de más decir que si es un niño, es preferible que sea su papá quien lo haga, y si el papá no está presente no importa, las mamás-papás son lo más sorprendente que hay en esta tierra.

En resumen: paciencia, andar encueros, dedicarle tiempo (mucho tiempo), motivación y ejemplo. No es una fórmula mágica pero si son buenas herramientas en esto de dejar de pagarle los viajes, las mozas, los apartamentos en miami y las finquitas a los honorables miembros del cartel de los pañales.

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