La depresión postparto. | depresión postparto

Dice la leyenda que existe un código secreto que a uno le hacen firmar luego de tener a su bebé y antes de salir de la clínica. Dicho código prohíbe explícitamente que publiques, comentes o reveles el lado maluco del puerperio  a nadie, y mucho menos a mamitas embarazadas. Es por esto que por todos lados vemos y escuchamos a las mujeres hablar de lo maravilloso, increíble, extraordinario y estupendo que es el postparto. Hablan de su mundo perfecto y feliz y la dicha de recién haberse convertido en madre y que sus bebés y ellas están viviendo unas espectaculares VACACIONES.  Este código se parece mucho a un contrato de confidencialidad y si no lo firmas, estás sentenciada a no perder el peso que ganaste de más en esos nueve meses.

Para su fortuna, yo no lo firmé.

Y entonces sales de la clínica feliz y sin entender lo que acabas de firmas, queriendo dar saltitos de felicidad porque vas a tener a tu bebé en casita. Le vas a mostrar ese cuarto tan bonito que le armaron, vas a estrenarte toda la ropita; sueñas con el día que haga su primer sonido, su primera sonrisa, su mirada cuando te despiertes en la manaña, etc. Quieres compartir todo con el más reciente (e importante) miembro de tu pequeña familia. El postparto suena prometedor, todo eso es muy lindo y alentador. Pero quizás hay algunas cosas que no te esperabas y que dejan petrificada. Tranquila, todo pasa.

Supongo que hablar algo malo de esta etapa nos hace quedar como una mala madre o quizás una malagradecida con la vida por el milagro que acabamos de recibir. Pero hay que reconocer que podemos hacer mucho bien a las mamitas que apenas van a entrar a esa dimensión desconocida. Probablemente ellas podrían sentirse igual y van a saber que no están solas, que no son las primeras y mucho menos serán las últimas. Y sobre todo, darles una tranquilidad que es posible salir de una depresión postparto y que lo van a lograr.

Si no fuera suficiente con una barriga flácida y colgante, unos seis kilos de más (en el mejor de los casos), las hormonas en su estado más loco, el no poder dormir, el dolor postparto (sea natural o cesárea) uno como mamá se enfrenta a varias situaciones aterradoras cuando apenas se está estrenando. Si, claro, ser madre es hermoso, pero también es escabroso. La depresión postparto puede golpear a cualquiera, no hay nada de malo en sufrirla. ¿La buena noticia? Podemos salir de ella. Hay mucha preguntas alrededor de este tema, intentaré responder las más frecuentes.

Yo quería ser madre. ¿Porqué me siento así?
Amas a tu bebé, eso es seguro, acabas de traerlo al mundo y ha sido una de las mejores experiencias de tu vida. Todo el mundo está encantado… todos menos tu. Se supone que debe ser lo más feliz de tu vida, ¿por qué te sientes así? ¿Acaso estás iniciando el camino de una mala madre?

La respuesta es no, y aunque parezca increíble no eres la única mujer que se ha sentido así(hasta un 80% nos hemos sentido así) Estás emocionalmente vulnerable, tu cuerpo no es el mismo de antes, tus hormonas tienen una fiesta en tu interior, estás cansada, irritable, y aún te sientes adolorida. Pero nada de eso importa, porque tienes que estar al 100% para tu hijo. Es normal que sientas una reacción de este tipo teniendo en cuenta que no puedes atenderte lo suficiente, y también es normal que dure hasta dos o tres semanas.

¿Cuáles son los síntomas?
Es un listado bastante extenso y varía de acuerdo a cada mujer, pero los más comunes son:

Insomnio: y es increíble. En los pocos minutos que tienes para dormir, no consigues pegar el ojo.

Fatiga: y no es para menos. El no poder dormir acaba a cualquiera. Y durante el día vas a sentirte más cansada que el día anterior. En muchos casos te vas a sentir inútil, incapaz y que no sabes absolutamente nada. Esto puede empeorar si cometes algún error con el bebé, lo que es completamente normal, apenas estás aprendiendo.

Tristeza: es el más frecuente. Te sientes baja de ánimo, llorona, infeliz y cualquier cosa te derrumba. Puedes ponerte a llorar en cualquier momento y sin razón (aparente)

Irritabilidad: contigo misma, con tu pareja, con tu familia y con tus amigos. Muchas veces preferirás estar sola y reflexionar acerca de tu estado, seguramente tu mente estará muy desordenada y no vas a poder hacer tu rutina como antes.

Cero apetito:  hasta la comida más deliciosa te sabrá a papel. No vas a querer comer y lo harás por obligación.

Ansiedad: miedo. Miedo a quedarte sola con el bebé, a que no sepas manejar una eventualidad, a que se enferme. Y lo peor, es ese sentimiento de culpa por  no sentirte 100% “enamorada” de tu bebé. Sabes que lo amas, más que a nadie y más que nadie, pero no te sientes completamente animada y fuerte para atenderle.

Apatía por el sexo: pobres  nuestras parejas. Pero ahora no puedes pensar en eso, sientes dolor en lugares que no conocías de tu cuerpo. Tus pechos no están en su mejor momento y el estar rodeada de pañales, baños, lloriqueos y lactancia todo el día no es precisamente un estimulantes para tu lívido. Puedes rechazar a tu pareja, sentirte mal por ello y obvio que esto genera tensión entre los dos, algo más de qué preocuparse.

Abatimiento. Nos va a costar mucho adaptar la nueva rutina de un bebé en casa. Sentirás que no tendrás tiempo para nada y que el día se pasa y se acumula todo. Es  normal, a mi -por ejemplo- me tomó cuatro meses adaptarme a mi nueva rutina.

¿Por qué yo?
Si el 80% de las mujeres son propensas a sufrir en el postparto, ¿por qué no pude ser yo del 20% restante? No lo sabremos nunca con certeza, pero seguramente tiene que ver con que seas una mujer con sentimientos muy fuertes, siempre has sido muy sensible, quizás el embarazo fue no planeado, no estabas segura de querer un hijo antes de quedarte embarazada, tuviste un embarazo de riesgo o un parto prematuro.

Apenas tocamos dos, pero la lista de preguntas es muy larga, vamos a seguir el listado en el siguiente post. La depresión postparto (parte 2)

Si tienes alguna pregunta que quieras incluir en listado, por favor escríbeme y la tocaremos en la siguiente publicación.

Facebook: SOS Mamá por primera vez

 

 

Leave a Reply