Una respuesta a Alexandra

Este post es muy especial porque es una respuesta a una de nuestras mamitas que me escribió el día de ayer contándome de su maternidad. Su nombre es Alexandra, pero no me dijo cuál era su correo ni en cuál lugar se encuentra. Ale, aquí está tu respuesta, linda.

Entiendo perfectamente como te sientes, por favor no creas que estás sola, me atrevo a asegurar que más de la mitad que me lee ha sentido lo mismo que tu. Pero no todas sacamos la valentía de decirlo en voz alta por miedo a que nos juzguen, ¿qué he dicho? ¿por miedo? ¡Claro que nos van a juzgar! Estos sentimientos feos de la maternidad no son bien recibidos por nadie y seguro que si los compartimos demasiado, vienen y nos echan a Protección Infantil.

Sin embargo, si lees mi post anterior ¡Quiero ser mamá y no puedo! seguro te convencerás que en primer lugar embarazarse es un milagro y es un regalo de Dios. Hay muchas mujeres que matarían por estar en nuestro lugar y que lloran y sufren día y noche porque no logran quedar en embarazo. Entonces, primero que nada: ¡Felicidades por haber tenido la bendición de crear vida en tu cuerpo y convertirte en madre!

Claro,  todo esto nos da mucho miedo e inseguridad, pero no hay duda que los hijos son el mejor regalo que podemos recibir. Acerca de la lactancia, hay para todos los gustos. Y en definitiva, hay mujeres que no van a poder hacerlo por infinitas razones y de eso no hay discusión. Estoy segura que tan sólo con que lo intentes y sientas el deseo de ser capaz de alimentar a tu hijo con tu pecho, incluso sacrificando tu propio bienestar y soportando dolor en muchas ocasiones, eso te hace una excelente madre.

Es cierto que la soledad es terrible, creo que es la primera causa que genera la depresión. Y hay que reconocer, aunque suene muy feo, que los bebés en sus primeras semanas de vida no son la compañía ideal ¡jajaja! Siempre necesitamos alguien con quien hablar, que nos ayude y que nos haga el respaldo con el bebé mientras tomamos un poco de tiempo para nosotras. Lamento que tu esposo no pueda estar contigo tanto tiempo, pero también puedo decirte que no eres la única que vive esa situación, y todas esas mujeres que han llorado y han sufrido solitas en casa han encontrado un consuelo y han salido adelante con sus hijos, así que ¡ánimo! y no dejes que la soledad sea mayor que ti. Seguro que puedes encontrar una solución.

Si cuentas con una de esas sillitas/columpio para bebé que se colocan en el piso y muchas veces hasta vienen con sonidos y vibraciones, puedes encontrar una aliada para esos momentos en que tu hijo llorar por estar separado de ti. En ella te lo puedes llevar a todos lados, incluso al baño, ya sé que estamos acostumbradas a ir al baño solas, pero los hijos nos voltean la vida por completo, y en este post te hablo precisamente de eso.

Ya sabemos que ser madre no es fácil, es muy difícil. Para mí, es lo más difícil, duro y agotador que he hecho en mi vida. Sin embargo, hoy puedo decirte que todo mejora. Los primeros meses son tenaces, nosotras cambiamos mucho, no somos las mismas mujeres que entramos a la clínica con una barrigota. Al mismo tiempo que nace nuestro bebé, nosotras nacemos de nuevo y nos toca vivir el proceso de aprendizaje más tenaz de nuestras vidas. Tenaz porque estamos cansadas, adoloridas, confundidas, tristes, felices, aturdidas, ojerosas, hambrientas o con cero apetito, etc. Podemos estar por el piso, pero eso no importa. Lo que importa es el bebé y su bienestar, ¿cierto? No hay tiempo para nosotras, y eso es lo que mata. Pero ánimo que entre más oscura la noche, es porque va a amanecer. Y ya llegará el día en que lo recuerdes hasta con una sonrisa. Ahorita estás en medio de la tormenta y no ves que tenga un final, pero seguro está más cerca de lo que crees y cuando salgas, te vas a sentir victoriosa y orgullosa que diste todo de ti. Y con tus mismos ojos vas a ver la guerrera que hay en ti y que salió con heridas, pero conquistó su batalla.

Entiendo que el cansancio llega a límites insufribles, y muchas veces sentimos que no damos más. Fíjate que a mi, del estrés, me daban ganas de vomitar en las madrugadas cuando mi hijo se despertaba muchas veces. Los pensamientos negativos no son nada raro, las dudas de si tomaste la decisión correcta serán una frecuente visita, yo lo viví. Es terrible, porque el amor y la alegría que sientes se ven empañados por estos nubarrones grises que se niegan a ir. Los míos se fueron de la forma más escalofriante. Mi hijo se había tomado su leche y estaba muy lleno, y ya era hora del almuerzo, todos se fueron a la mesa y yo (como nunca) decidí quedarme y almorzar después. Me quedé medio dormida en la mecedora, aprovechando los pocos minutos de descanso que mi hijo me permitía, él estaba acostado en su cuna. De repente, escucho un sonido de espanto, un sonido de ahogo. Entonces salté de la silla y vi que leche salía de su nariz y de su boca. Grité con todas mis fuerzas por ayuda, y afortunadamente mi papá supo manejar la situación y mi bebé salió bien librado. Cuando ya la situación se normalizó, me encerré a llorar en el baño, di gracias a Dios que no estaba sola y que sólo fue un susto.

Y fue en ese momento, cansada, agotada a morir, sin comer nada (porque mi apetito estaba por el piso), llena de dudas de si debía ser madre o no, llena de nubarrones grises, con el corazón roto, las emociones desgarradas, el cuerpo deforme, los ojos llenos de ojeras y la mente llena de inseguridades pude ver el sol. Entendí que aunque era la etapa más dura y difícil que había vivido nunca, que jamás me había sentido tan abatida, derrotada y desanimada, había algo alguien que ya no estaba dispuesta a perder: mi bebé.

El sacrificio puede superarnos temporalmente, pero seguro que saldremos victoriosas. Yo estaba segura que valdría la pena y estoy segura que tu también lo estás. Como te dije, estás en medio de la tormenta, en unos meses recordarás esto y ya no lo verás tan grave como lo ves hoy. A mi me pasó igual.

Sin importar en lo que creas, cada día que pase bendice a tu hijo, habla sobre él palabras positivas y dilas con fe, inclusivo declara que va a dormir juicioso y que ese cólico se le va quitar, ya verás cómo funciona de bien. Dale gracias a la vida por su vida, y por habértela encomendado a ti. Por favor, no dudes en escribirme, y no te olvides de dejar el correo para contestarte.

Me preguntaste sobre post de depresión, hasta ahora llevo dos La depresión postparto. La bipolaridad se descubrió durante una licencia de maternidad. Cuando tengas chance léelos, espero que te hagan sentir mejor.

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